/ El neceser de Irene: Poner un parche... ¡ya no es una chapuza!

3 de junio de 2011

Poner un parche... ¡ya no es una chapuza!

Uno de los últimos hits de la cosmética son los parches para el rostro. Los más novedosos son para la zona de las ojeras o bien en forma de mascarilla (como si fuera una máscara). Pero estos "inventos" se empezaron a cocer hace décadas, más concretamente hacia los años sesenta y de mano nada menos que de la NASA.

Con los primeros viajes al espacio, se buscaba erradicar los mareos de los astronautas de la manera más eficaz posible, y descubrieron que los parches suministraban sus activos gradualmente y sin causar las molestias estomacales de otras pastillas.

No tardaron mucho en aplicar los parches transdérmicos a la medicina: de nicotina para dejar de fumar, de estrógenos para la menopausia o incluso problemas cardíacos.
La tecnocosmética dio un paso más y a finales de los noventa aparecieron los primeros parches con funciones estéticas. Los primeros fueron los reductores y los anticelulíticos. Gracias a su liberación progresiva de activos los parches se pueden utilizar desde unos minutos hasta toda la noche, dependiendo de su finalidad.

Ahora también tenemos parches para el rostro y con múltiples tratamientos hidratantes: iluminador, antimanchas, efecto lifting, reafirmantes, hidratantes... además de los parches pequeñitos específicos para las arruguitas de los ojos, las bolsas y las ojeras.

Otra ventaja de este sistema de aplicación es que penetra ´más profundamente en la piel y por tanto, cualquier tratamiento se convierte en intensivo. Normalmente las cremas (uso tópico) solamente actúan en las capas superficiales de la piel (dermis) pero mediante los parches se consigue llegar hasta capas más profundas (hipodermis). Esto se debe a que actúan por oclusión, es decir impide que se evapore el agua y el producto permanece en contacto directo con la piel.

Es importante que al retirar el parche no limpiemos la piel con agua, si no masajear la zona con los restos del propio producto.

Personalmente creo que son un must en cuanto belleza, pero también es verdad que resultan algo caros, teniendo en cuenta que son de usar y tirar.
A continuación os dejo algunos ejemplos:

Mascarilla hidratante, de Essence.


Express Gold with Rose, parches para ojos anti-fatiga, favorecen la micro circulación, hidrata y calma. De apivita, 5 € aprox./ud.


Pond's Age Miracle, mascarilla para el rostro antiedad. 23 €/6 uds.


Sensai Silky Bronze Shoothing Aftersun Mask, mascarilla revitalizante para después de la exposición solar, de Kanebo. 102 €/8 uds.


¿Qué os parecen los parches? ¿Habéis usado alguna en el cuerpo o en la cara?

Fuente: Revista Belleza Mia nº 90

4 comentarios:

  1. La marca de las mascarillas que venden en claire's ( de nombre para mi impronunciable xD ) también tiene de este tipo! Cuestan ( yo las compro en Schleker o en Druni) 1,49 y dan para dos usos! La verdad es que son super comodas y buenísimas! Las recomiendo!

    pd. me hace ilusión que te llames como yo ^^

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  2. Que bueno no? parches para cada cosa, me gustaría probar sobre todo los de los ojos, los últimos tienen que ser una pasada, con lo mal que se queda la piel del rostro después del sol, me gustan todos en realidad jeje
    muy buena entrada
    Besos guapi !!

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  3. Yo no he probado parches como tal, pero con alguna crema anticelulítica me gusta envolver la zona con plástico transparente durante un rato. El efecto es mucho mejor así (aunque es bastante incómodo n_nU)

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  4. Irene, ya ves, tenemos un nombre preciosos, jeje ;)

    La verdad es que van saliendo parches para casi todo... y lo del plástico es muy buena idea, dicen que es más efectivo!

    Besos,

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